lunes, 24 de julio de 2017

MES JANE AUSTEN (by MH) ::: RESEÑA ::: EMMA



Título original: Emma
Autora: Jane Austen
Editorial: Alba (colección Clásica Maior)
Traducción: Sergio Pitol
Páginas: 560
Fecha publicación original: 1816
Fecha esta edición (1ª)abril 2010
Encuadernación: cartoné con sobrecubierta
Precio: 32 euros 
Ilustración de cubierta: La reina de corazones (cartas diseñadas por Matthias Backofen, siglo XVIII)
Ilustraciones interiores: Hugh Thomson


Emma Woodhouse no es la típica heroína de Jane Austen: no es dependiente, no tiene un status y una economía precarios, y no necesita, para asegurar su futuro, cazar marido (a ser posible uno que la ame y al que ame). Al contrario, es una joven «inteligente, bella y rica», que no aspira al matrimonio («una mujer soltera poseedora de una buena fortuna es siempre respetable»), y que rige como por derecho natural los destinos de la pequeña comunidad de Highbury. Jane Austen decía que una joven así «sólo podía gustarme a mí»). Quizá era consciente de que estaba convirtiendo en protagonista, por primera vez en la historia de la novela, a una mujer que, antes de alcanzar ese «exquisito temblor de felicidad» que corona las trepidantes peripecias de sus heroínas, debía someterse al principio socrático de conocerse a sí misma.

Emma (1816) es una fulgurante comedia de equívocos, llena de ocultaciones, intrigas y errores que muchas veces inspiran vergüenza ajena, pero en la que el sentido del ridículo sirve como vehículo para el acierto, la franqueza y la sensatez. «El arte de Jane Austen –dijo Thornton Wilder en 1938- es tan consumado que oculta su secreto. Uno puede mirar con lupa sus novelas, darles la vuelta, desmontarlas; nunca sabrá cómo están hechas». Esta traducción de Sergio Pitol se acompaña con las célebres ilustraciones de Hugh Thomson para la edición de 1896.

Entramos en la cuarta semana de nuestro homenaje austeniano, y como no quiero abusar de vuestra infinita paciencia (más todavía), me he propuesto no extenderme demasiado. Sé que siempre digo lo mismo, pero de verdad que lo voy a intentar (por vuestro bien). Y el reto es complicado, porque Emma tiene mucha tela que cortar, pero si tengo que meter tijera, la meteré.

Emma Woodhouse solo tiene veintiún años y es casi de pleno derecho la señora de Hartfield. Allí vive sola junto a su padre desde que su hermana se casó y se marchó a vivir a Londres. Bella, rica, mimada y consentida, con una aguda inteligencia, y con un sentido muy arraigado de su superioridad en la escala social sobre todos sus vecinos de Highbury, está convencida de que es la artífice del buen matrimonio que su amada institutriz, la señora Taylor, ha hecho con el señor Weston. Y decide que es tan buena organizando y encauzando las vidas de los demás que se dispone a hacer lo mismo por más vecinos. Harriet Smith, jovencita abandonada en la niñez, hija de no se sabe quién, y que vive en una especie de escuela para señoritas, es su siguiente víctima. La convierte en su nueva amiga del alma, la convence de que a pesar de sus dudosos orígenes es hija de un caballero, que debe aspirar a mucho más que lo que dictan las convenciones sociales, y escoge para ella al señor Elton, párroco de la localidad. Está dispuesta a todo con tal de conseguir que este matrimonio se lleve a cabo.

Por otro lado, la aburrida sociedad de Highbury espera con ansias la llegada del hijo del señor Weston, Frank Churchill, cuya fama y virtudes, en su mayor parte proclamadas por su propio padre, le preceden. Emma sabe que por la cabeza de los señores Weston ronda la idea de un matrimonio entre el señor Churchill y ella, y aunque ella misma no es muy proclive a esa idea, su reputación llama poderosamente su atención y está deseando conocerle. El señor Knightley, caballero sensato y cuñado de Emma, 16 años mayor que ella, ni ve con buenos ojos lo que está haciendo con Harriet Smith y el señor Elton, ni tiene muy buena opinión sobre Frank Churchill, y jamás se ha callado nada ante ella. Es un hombre de modales bruscos y poco galantes que ha guiado sus pasos desde que Emma nació; siempre le dice lo que piensa, cuando cree que se equivoca, y no piensa dejar de hacerlo ahora.

Emma presenta quizás a la heroína protagonista más atípica de las seis novelas principales de Jane Austen. Creo que llegó a decir, antes de escribir el libro, que iba a dar vida a una protagonista que no le caería bien a nadie más que a ella, y aunque no es del todo cierto (con todos sus defectos, la prefiero a otras heroínas muchísimo más queridas... lo dejaré ahí xD), sí que es verdad que, a priori, es con la que menos se empatiza, sobre todo en una primera lectura. Te enfadas con ella, y al rato entiendes que no tiene malicia ninguna. Pero ves cómo se equivoca de nuevo, y la lectura se convierte en un tira y afloja con un personaje que está en su camino de madurez y aprendizaje en la vida a lo largo de las casi seiscientas páginas de historia.


Las diferencias empiezan con su situación social y familiar. No tenemos una familia de clase media donde hay varias hermanas, ni la protagonista es una mujer sin dote posible ni perspectivas de un buen matrimonio porque, de hecho, ni siquiera busca dicho matrimonio, como ocurre en casi todas sus novelas. No, Emma es todo lo contrario. Emma vive sola con su padre, es rica, dueña y señora de la mansión del lugar y pertenece a la familia de mayor posición social de la región, razón por la cual todos le deben deferencia. No piensa casarse ni en enamorarse nunca, porque ni tiene predisposición a ello, ni lo necesita: ya posee una fortuna, ya tiene la posición social, ya es la más importante en su círculo social y su padre la adora y no ve defecto alguno en ella. No cree que vaya a encontrar a ningún hombre que supere todo eso, y no piensa en casarse. Como lo tiene todo en la vida, se dedica a intentar arreglar las de aquellas que están por debajo en el escalafón... es tan arrogante, que cree que puede y debe arreglar la vida de todos a su alrededor. Siempre tiene que salirse con la suya, imponerse sobre los demás, y además tiene un concepto sobre sí misma demasiado elevado.

Pintada así, parece insufrible. Y lo es en muchas ocasiones. Incluso cruel con aquellos que son muy inferiores a ella en inteligencia y posición social, como la pobre, extenuante y pesada señorita Bates, dando lugar a una de las escenas más famosas de la obra entre ella y el señor Knightley, único ser que ve sus defectos y se los reprocha. Pero al tiempo Emma se hace querer, y tiene muchas buenas cualidades que comenzarán solo a prevalecer conforme las vidas de los que le rodean giren y cambien en torno a sus decisiones. Esta historia no es una historia de jovencitas y caballeros y sus enredos amorosos, sino la de una joven que lo tiene todo, que se aburre con mucha facilidad, que persuade y manipula, y que transita su camino hacia la madurez y la sensatez en unas páginas en las que vierte las primeras lágrimas de su vida ante nuestros ojos cuando es consciente de las consecuencias de su vanidad y mal juicio.

No os voy a decir lo de siempre, que este libro es un retrato maravilloso de la sociedad de la época, los distintos personajes que formaban parte de ella y sus pautas sociales. Estas singularidades están presentes en toda la obra de esta autora y sería redundar en lo ya dicho. Sí que os puedo decir que contiene probablemente la más realista de todas las historias de amor de sus novelas. Y que su protagonista masculino es probablemente el mejor, como hombre y como caballero, de todos sus protagonistas masculinos, siendo solo igualado moralmente por el coronel Brandon de Sense and sensibility. Ni el orgullo y los prejuicios de Darcy ni el rencor y el resentimiento de Frederick Wentworth, son comparabales a la elevada catadura moral y recto comportamiento del señor Knightley. Pero ya se sabe que los mejores siempre permanecen en la sombra :)

La reservada y cauta Jane Fairfax, su cargante y fatigosa tía la señorita Bates, el extremadamente hipocondríaco señor Woodhouse, el altanero y falso señor Elton, la arpía y engreída de su esposa, el simpático aunque caprichoso Frank Churchill, el feliz matrimonio Weston, la ingenua y moldeable señorita Smith... son los vecinos de Highbury que forman parte de la vida de Emma Woodhouse y que son tocados en mayor o menor medida por la varita de sus decisiones. Hay escenas maravillosas, como las de los dos bailes, que sobre todo con las relecturas ganan en perfección en cuanto a la imagen que ofrecen sobre todos y cada uno de estos personajes. En esas relecturas te das cuenta de algo que solo puede apreciarse cuando ya se conoce el destino final de cada uno de ellos: la muchísima información que Jane Austen da sobre las circunstancias de cada uno, de lo milimetrado que está todo lo que se narra en la historia, y de que realmente no hay ni un solo cabo suelto.


Hace poco me dijo una amiga que la genialidad de Jane Austen estaba en que sus libros cambiaban para el lector según su edad, sus vivencias... que dependiendo del momento en el que estemos de nuestras vidas vamos empatizando más con unos que con otros porque sus historias y sus personajes son tan reales que conectamos con el momento que viven. Tiene mucha razón, y Emma en concreto es el libro que más se ha beneficiado de este transcurrir de los años. Lo he comprendido mucho más en las relecturas que la primera vez que lo leí muy jovencita. Y cada vez que lo releo, me parece más genial, más agudo y más benevolente con las carencias y debilidades del ser humano, con el aprendizaje que supone en sí misma la vida. Emma no solo es la heroína Austen más diferente, sino también quizás la más imperfecta, y aun así es fácil comprenderla en sus defectos y perdonarla en el reconocimiento de sus errores. Y veo además mucho cariño de la autora en su protagonista precisamente por eso: no se lo pone nada fácil, le hace cometer muchas injusticias, muchas equivocaciones que de cara al lector no le favorecen en absoluto, y aun así Jane sabía que la entenderíamos y no la juzgaríamos, y que de hecho acabaríamos cogiéndole cariño.

Si digo que Emma es otra joyita me estaría repitiendo. No quiero hacerlo. Pero me resulta imposible no decirlo, porque lo es. Y no sé si al final he conseguido no extenderme demasiado; probablemente no, pero creedme que he metido tijera y solo he dejado lo que creo imprescindible que debe estar aquí.



Jane Austen (Steventon, 1775-Winchester, 1817). Novelista británica. Séptima hija de una familia de ocho hermanos, su padre se encargó personalmente de su educación. En 1801, los Austen se trasladaron a Bath y luego a Chawton, un pueblo de Hampshire, donde la escritora redactó la mayoría de sus novelas. Apacible, sereno y equilibrado es su modo de escribir, y describe con sutil ironía el ambiente de la clase alta rural del sur de Inglaterra. El interés de sus obras reside en los diferentes matices psicológicos de sus personajes, y en la descripción, con una buena dosis de crítica, del ambiente social en que sitúa a sus protagonistas, que no es otro que el suyo propio, el de la burguesía acomodada.

viernes, 21 de julio de 2017

MES JANE AUSTEN (by MB) ::: CINE ::: MANSFIELD PARK (1999, Patricia Rozema)



Título original: Mansfield Park 
Año: 1999
Duración: 108 minutos
País: Reino Unido 
Director: Patricia Rozema
Guión: Patricia Rozema
Basada en una novela de: Jane Austen

Reparto: Frances O'Connor, Jonny Lee Miller, Alessandro Nivola, Embeth Davitdz, Harold Pinter, James Purefoy, Hugh Bonneville


A los diez años, Fanny se va a vivir a Mansfield Park con sus tíos ricos aunque nunca es tratada como una más de la familia. La historia narra el retrato de una heroína de fuerte carácter que se enfrenta a las estrictas normas de su época para no comprometer sus ideales o sus propios sentimientos. 


No sabría que aconsejar sobre esta adaptación para los que todavía no os habéis acercado a Mansfield Park; si sería preferible ver primero la película y después leer el libro, o viceversa.  

Yo lo tengo clarísimo: sin duda leer el libro, y si no veo la película, puedo vivir tranquila.

Bueno... tampoco quiero dar una opinión polarizada. Al final se trata de una adaptación cinematográfica y, aquellos que me conocéis un poco, sabéis que siempre digo lo mismo, nada que ver una cosa con otra... y como no quiero ser injusta, es mi obligación valorar todo el trabajo y cuidado que conlleva la película, así como las ganas y la ilusión que pusieron en ella.

Voy a intentar decir cosas bonicas.

La adaptación de 1999 sería como un plato tradicional, cualquiera que nos apetezca; en él se integran unos ingredientes, se aplican unos métodos de cocinado y se sirve a una temperatura concreta. Pero un día pides el mismo plato en cualquier restaurante y, cuando te lo presentan, lo observas y al final opinas que no se parece para nada a lo que habías pedido; eso sí, reconoces los ingredientes, puedes distinguir algún sabor y puede que incluso esté más rico.

Una vez que te lo has comido olvidas por completo el plato original, simplemente porque el que esperabas ni se parece al que te han presentado... aunque, siendo justos, puede que el que al final has saboreado sea el que haya sido exquísitamente elaborado y contenga los mejores ingredientes del mercado.

Y no sigo con el mundo culinario porque me conozco. 

Utilizando este símil un tanto facilón, pues diré que en esta adaptación se ha roto con toda la estructura de la trama y la sucesión de los acontecimientos: ya no es lineal ni fiel a la obra, y todos los personajes, localizaciones y tiempos no se corresponden con ella.

En el libro, por poner un ejemplo, las hermanas Bertram se van de viaje mientras Henry Crawford aprovecha para engatusar a Fanny; sin embargo, en la película todos participan de este hecho... tal vez sea para intensificar las escenas de celos o justificar lo que viene después.

Otros personajes se acumulan. William Price y Susan Price forman un todo: uno desaparece de la adaptación y a la otra se le da un papel protagonista desde el primer momento.

Esta simbiosis la vemos con Fanny Price. Frances O´Connor parece que interpreta más a Jane Austen que a Fanny, pues es Jane la que habla casi siempre. En ningún momento he reconocido a la frágil y sumisa Fanny... y al final esto me queda muy claro, sin querer revelar demasiado, cuando Edmund le propone editar sus libros.

Me encantaría ver la cara de Jane Austen al visionar, entre otras escenas, las protagonizadas por Embeth Davidtz (Mary Crawford): todo ese erotismo, a todos los niveles... si no hubiera leído el libro recientemente pensaría que Mary Crawford está enamorada de Fanny. Lo digo porque hace doscientos años, en tiempos de Jane Austen, el amor cortés era lo que predominaba, y el erotismo quedaba fuera... pero al final es solo una adaptación cinematográfica, y vemos que Jane da para mucho: para interpretarla, reintepretarla y lo que haga falta.

Jonny Lee Miller interpreta al Edmund adecuado. Como dije en mi reseña, este es uno de los personajes que menos me gusta, así que no voy a repetirme y solo diré que mi opinión se mantiene en la película: no me parece nada interesante, y con su declaración de amor pasé de estado frío a congelado... tampoco esperaba otra cosa.

De todos los intérpretes, Hugh Bonneville es el que me parece más interesante. Cómo ha crecido este actor: de insulso y superfluo (parece que se va a caer la cabeza en cualquier momento con tanto movimiento) a interpretar a Robert Crawley, Earl of Grantham, en Downton Abbey. Eso sí que es evolucionar y madurar, y nada más que por esto merece la pena ver la película.

Otro tema que se introduce en la trama es el tratamiento de la esclavitud; sir Thomas Bertram recibe un baño de realidad, de la crueldad que alimenta y sustenta Mansfield Park, pero me parece chocante que el baño se lo dé Fanny. Hubiera sido más consecuente con la obra que se lo hubiera dado alguno de sus hijos, Edmund o Tom... principalmente Edmund, que tiene los principios morales más elevados.

Acercarse a Jane Austen siempre es algo precioso, un regalo. Su época, con esas ambientaciones maravillosas, la riqueza de sus personajes, su simplicidad e ironía... con mayor o menor éxito, de alguna forma nos acercamos a Jane, reconocemos su mundo y facetas de sus personajes. 

Ver Mansfield Park me ha supuesto todo lo anterior, por lo reconocido y por lo ausente. Mientras la he visionado no he dejado de pensar en Jane Austen, y esto siempre es positivo. Así pues, recomiendo ver Mansfield Park aunque no sea una adaptación fiel y rigurosa... eso no le resta nada, porque se disfruta.



jueves, 20 de julio de 2017

GANADOR ::: SORTEO "JUICIO Y SENTIMIENTO"

¡Muy buenos días!

Es jueves en este mes homenaje, y eso significa resultado de sorteo. Hoy concretamente toca revelar quién ha ganado UN EJEMPLAR EN PAPEL de JUICIO Y SENTIMIENTO.


Os recordamos que a lo largo del mes habrá 3 sorteos más, uno de los cuales ya está en marcha AQUÍ.

¡Vamos con el resultado!

La ganadora tiene 48 horas para pasarnos su dirección a lasinquilinasdenetherfield@gmail.com. En cuanto tengamos los datos hacemos el envío en un periquete :)


¡ENHORABUENA A LA GANADORA, Y A LOS DEMÁS MUCHÍSIMAS GRACIAS POR PARTICIPAR!

lunes, 17 de julio de 2017

SORTEO #3 MES AUSTEN ::: MANSFIELD PARK

¡Hola a todos!

¡Vamos con el TERCER sorteo del mes Austen!
 
Al igual que todos los demás sorteos de este mes homenaje, solo estará abierto durante una semana.

También os recordamos que hoy a las 16:30 horas termina en este enlace el sorteo de un ejemplar en papel de Juicio y sentimiento/Sentido y sensibilidad. Mañana mismo publicaremos el ganador o ganadora del libro :)

  1. El sorteo es NACIONAL (España).
  2. Se sortea UN EJEMPLAR EN PAPEL de MANSFIELD PARK.
  3. El envío lo realizaremos nosotras. Irá certificado para evitar posibles pérdidas.
  4. El sorteo comienza hoy día 19 de julio de 2017 y termina el 26 de julio de 2017 a las 16:30 horas (España). 
  5. Puesto que vamos a usar el widget de Rafflecopter, no se posteará un listado de participantes, pero sí comprobaremos todos los enlaces antes de hacer el sorteo.
  6. El ganador se dará a conocer el jueves 27 de julio.
  7. El ganador del sorteo tendrá que ponerse en contacto con nosotras por correo electrónico (lasinquilinasdenetherfield@gmail.com) en un plazo de 48 horas después de dar a conocer el resultado del sorteo, facilitándonos sus datos postales. Si no, tendremos que volver a resortear el libro.
  8. No es obligatorio tener un blog. No podrán participar aquellos blogs que solo se dediquen a sorteos. Y si os hacéis seguidores solo para participar en el sorteo y luego os borráis, quedaréis descartados para sorteos futuros, que los habrá.
  • Ser seguidor del blog (por GFC).
  • Hacer un comentario en esta entrada diciendo que queréis participar en el sorteo.
Una vez hayáis rellenado los requisitos obligatorios os aparecerán una serie de requisitos opcionales con los que ganar puntos adicionales (hasta 29 para quien pueda rellenar todos los apartados).


¡SUERTE A TODOS Y GRACIAS POR PARTICIPAR!

MES JANE AUSTEN (by MB) ::: RESEÑA ::: MANSFIELD PARK



Título original: Mansfield Park
Autora: Jane Austen
Editorial: Alba (colección Clásica)
Traducción: Francisco Torres
Páginas: 596
Fecha publicación original: 1814
Fecha esta edición (10ª)enero 2013
Encuadernación: rústica con solapas
Precio: 26 euros 
Ilustración de cubierta: Detalle de Mr and Mrs Andrews (1749, Thomas Gainsborough)


«En Austen, la ironía se convierte en un instrumento de la invención, que el doctor Johnson definía como la esencia de la poesía.» Harold Bloom

Fanny Price es una niña todavía cuando sus tíos, sir Thomas y lady Maria Bertram, la acogen en su gran mansión de Mansfield Park, rescatándola de una vida de premuras y necesidades. Allí conocerá un mundo de ocio y refinamiento en el que los juegos y bailes, las excursiones a caballo, la música y las mascaradas dejarán poco a poco de ser inocentes diversiones para alimentar maquinaciones adultas y estrategias de seducción. El mundo representado –cuánto más falso más seductor- oculta una verdad peligrosa que escapa a la conciencia de todos, y únicamente Fanny, desde su sumiso silencio, será capaz de ver sus consecuencias y amenazas.

Mansfield Park describe los vaivenes de un orden que se descompone y se restaura continuamente, engañosamente, a través de los ambiguos ojos de una jovencita a quien se ha asignado la suerte de una cenicienta... pero también su destino. Publicada en 1814, es probablemente la más densa y compleja de las novelas de Jane Austen y, sin duda también, la más polémica. Su composición delicada, rigurosa, «arácnida», en palabras de Nabókov, resulta en un prodigio de arquitectura narrativa y en una obra imprescindible en la historia de la novela.

Mansfield Park, a priori, puede parecer una de las novelas de Jane Austen menos interesantes... pero solo al principio, pues en esta historia Jane concentra toda su energía y, además, creo que en ella pueden descubrirse pinceladas de otras obras más conocidas, y por ellos más admiradas, como son J&S y O&P.

La narración arranca con el distinto casamiento de las hermanas Ward. Cada una de ellas, aunque bellas y jóvenes, ingresa en diferentes clases sociales por medio de sus respectivos matrimonios: Maria Ward es la que alcanza las cotas más altas de la sociedad al casarse con sir Thomas Bertram, baronet, de Mansfield Park. Mrs Norris se casa con un clérigo, ingresando por tanto en ese estamento. 

El matrimonio más imprudente, a ojos de la familia Ward, es el realizado por la hermana pequeña, Frances Price:
Se casó para fastidiar a su familia con un teniente de marina sin educación.
Así, las tres hermanas, con distinta suerte o diferente inteligencia, decantan su destino en base a sus matrimonios, ocasionando con sus actos consecuencias que sus descendientes deben asumir. Tal y como reconoce Jane:
Pero en el mundo no existen tantos hombres de sólida fortuna como bonitas mujeres que los merezcan.
De este modo, Fanny, una de las muchas hijas que tiene el matrimonio Price, es acogida por caridad en Mansfield Park y, una vez que cruza su umbral, su vida queda ligada, para mejor o para peor, a esos muros que la sostienen.

Fanny, la heroína de nuestra historia, engloba todas esas pinceladas que he comentado (como pueden ser su sensatez y su juicio), cualidades que no le restan a la hora de expresar toda su sensibilidad y el sentimiento acumulado y madurado a través de las etapas de su vida, primero como una niña huérfana, desamparada y acogida en casa de su tía en desigualdad de condiciones. Estas, a priori, pueden ser negativas y lo son... pero ya sabemos que las grandes personas, los héroes, se crecen en estas situaciones, que son su motor para hacerse más grandes y más héroes. Eso es, más o menos, lo que le pasa a Fanny; a pesar de ser una niña frágil e introvertida, consigue desarrollar y alimentar un espíritu fuerte e inquebrantable.

Su espíritu y su personalidad están escondidos o protegidos del exterior entre todas las capas de sumisión adquiridas, pero no nos confundamos: sumisión, en el caso de nuestra heroína, no es sinónimo de rendición.

En su fortaleza, a mi juicio, habitan y conviven sombras y sentimientos negativos, que equilibran lo bueno y lo menos bueno que hay en ella. Estas sombras son los prejuicios que alimentan su monólogo interior; ella observa, observa y observa... una vez emitido un juicio sobre una persona o situación concretas, con razón o sin razón, esta opinión no cambia y ya no hay posibilidad de redención. Me recuerda tanto a mi querido Darcy... tal vez Jane puso mucho de él en este personaje.

Así, gracias a nuestra protagonista, y bajo su prisma, descubrimos su época así como el pulular de una serie de personajes, dispares y distintos, que conviven y se relacionan bajo el cielo protector de Mansfield Park.

Mansfield Park tiene una vasta extensión que hace posible que nos sumerjamos en ese mundo donde la comicidad y la ironía hilan toda la historia... en definitiva, el mundo de Jane Austen, su ambientación, donde la burguesía rural del momento disfrutaba del esplendor y brillantez del Imperio Británico. En este caso, uno de los pilares que sustenta Mansfield Park es el flujo de dinero que viene de la plantación de esclavos que tiene sir Thomas Bertram en la isla de Antigua. De alguna manera Jane Austen se sale de su zona de comfort para reconocer esa realidad.

Dentro del elenco imaginado por Jane destaco al contrapunto de Fanny, el motor que le ayuda a seguir adelante, su faro y su luz... Edmund.

Edmund, su primo, hijo de sir Thomas y lady Maria Bertram, es un ser juicioso, inteligente y sensible para con la situación de Fanny; es el único que ha sabido interpretarla. Así mismo, solo él, gracias a su sensibilidad o bondad, ha conseguido llegar a su espíritu, inquebrantable y forjado a través de los años, como he comentado anteriormente

Al principio Edmund, reúne todas esas cualidades: bondad, sensibilidad, inteligencia, empatía para con su prima... pero todas estas dedicaciones quedan eclipsadas cuando en su mundo perfecto entran los hermanos Crawford, Mary y Henry.

Mary Crawford es la mujer que le hace mirar hacia otro lado, la que hace tambalear todos su principios morales. Así, a los ojos del lector, lejos de parecernos un héroe vemos lo contrario en cada situación que le permite dar pasos hacia Mary. A Edmund no le supone ningún problema negociar y justificar sus acciones, intentando siempre limpiar su conciencia o validar de alguna forma sus actuaciones a través de Fanny.

En estos momentos es cuando vemos el distinto rasero de Fanny, sus diferentes tratamientos dependiendo del personaje teniendo en cuenta que no todos ellos tienen la llave de su corazón... y ya sabemos que el amor lo perdona todo. Pero no todos somos Fanny; por lo menos yo no me he identificado con ella. Al apartarme un poco y ver las cosas con perspectiva veo que, así como para Henry Crawford sus prejuicios son inamovibles, hacia su primo Edmund aplica otra moralidad para esos mismos principios y valores.

Al final, todos utilizan unidades de medida flexibles y adaptables a sus respectivas necesidades o sentimientos.

En esta lectura he descubierto un personaje que me pasó un poco desapercibido en otras anteriores. Mrs Norris es la mala malísima, la madrastra de Cenicienta, la que le pone todos los obstáculos y la arribista que se hace imprescindible por nimiedades. Con ella, Jane se supera en su ironía y razonamiento; me ha encantado leer todas sus argumentaciones y la lucha de poder que sostiene con Fanny. Al final descubres que las dos son supervivientes intentando encajar, a su manera, en Mansfield Park.

Con Mrs Norris conocemos la economía doméstica de Jane. Esta buena mujer, sabiendo reducir sus posesiones y adelantándose a los acontecimientos, lejos de descender en su escala social se apalanca, haciéndose imprescindible para los que la rodean.

Otros personajes (la familia de Fanny, sus hermanos, William y Susan; los hijos de sir Thomas, Maria, Julia, Tom,  así como su anestesiada madre lady Bertram, y otros superfluos, como el caracterizado James Rushworth) son satélites magistralmente construidos que, gracias a su fondo y su forma, completan y enriquecen las historias de los personajes principales.

Así mismo, en cada página encontramos diferentes sentimientos: amores platónicos, celos, envidias, indulgencias... todos ellos diseñados y creados con la magistral pluma de nuestra autora, con su personal y único estilo.

Concretando diré que, no por ser menos conocida, Mansfield Park es una obra menor, sino todo lo contrario. Si queremos encontrar a la auténtica Jane Austen, solo necesitamos adentrarnos en sus páginas y disfrutar del placer que conlleva saborear y deleitarse con cada una de sus palabras. Construye frases u oraciones donde descubrimos su esencia, ese néctar dulce y maravilloso que enriquece y alimenta nuestras ansias lectoras.



Jane Austen (Steventon, 1775-Winchester, 1817). Novelista británica. Séptima hija de una familia de ocho hermanos, su padre se encargó personalmente de su educación. En 1801, los Austen se trasladaron a Bath y luego a Chawton, un pueblo de Hampshire, donde la escritora redactó la mayoría de sus novelas. Apacible, sereno y equilibrado es su modo de escribir, y describe con sutil ironía el ambiente de la clase alta rural del sur de Inglaterra. El interés de sus obras reside en los diferentes matices psicológicos de sus personajes, y en la descripción, con una buena dosis de crítica, del ambiente social en que sitúa a sus protagonistas, que no es otro que el suyo propio, el de la burguesía acomodada.

viernes, 14 de julio de 2017

MES JANE AUSTEN (by MH) ::: TV ::: SENTIDO Y SENSIBILIDAD (2008, BBC)




Título original: Sense and Sensibility
Año: 2008
Duración: 3 capítulos x 50 minutos
País: Reino Unido
Director: John Alexander
Guión: Andrew Davies
Basada en una novela de: Jane Austen

Reparto Hattie Morahan, Charity Wakefield, Dan Stevens, David Morrissey, Dominic Cooper, Mark Gatiss, Daisy Haggard, Jean Marsh, Janet McTeer, Anna Madeley



Marianne Dashwood se enamora del fascinante y voluble Willoughby. Su hermana Elinor la advierte de que su comportamiento impulsivo puede ser motivo de abierta desaprobación por parte de su círculo social. A Marianne le molesta que su hermana no quiera entender los dictados del corazón, pero ignora que Elinor ha sufrido un amargo desengaño amoroso del que nunca ha dejado traslucir ni un amago, preocupada, ante todo, por mantener el decoro y las formas sociales establecidas. Las diferentes experiencias con el amor vividas por las dos hermanas, finalmente les hacen comprender que las dos tenían una parte de razón: tanto el sentido como la sensibilidad tendrán un papel de importancia semejante para ayudarles a alcanzar la felicidad.


La verdad es que lo he tenido fácil a la hora de decidir sobre qué adaptación de Sense and Sensibility os hablaba, porque da la casualidad de que la primera reseña cinéfila que colgamos por aquí fue precisamente la de la película de Ang Lee, protagonizada por Emma Thompson, Kate Winslet y, entre otros, Alan Rickman, a quien quise recordar con esta fantástica película tras su fallecimiento. Así que, en orden de preferencia, "no me quedaba otra" que reseñaros esta miniserie que la BBC emitió hace ya sus 8 o 9 años... y yo encantada. Creo que es la cuarta o quinta vez que la he visto, y cualquier excusa es buena.  

Justo es aclarar que hay adaptaciones anteriores de los años 70 y 80, y aunque ya dije en la reseña de la novela que no soy muy purista (aunque pueda parecerlo) con respecto a Jane y su obra, y no me molestan excesivamente los cambios que introducen invariablemente en todas sus adaptaciones, sí que es verdad que en alguna de estas adaptaciones antiguas eliminan a Margaret, la pequeña de las Dashwood, como si jamás hubiese existido, y no es plan. Que la pobre en el libro no pinta nada y casi todo lo que sale suyo en las adaptaciones es inventado, pero no está bien "liquidar" a los personajes de esa manera, y por eso ni me he planteado traerlas por aquí. Mientras no toquen aspectos fundamentales de la historia y los personajes, entiendo que no pueden ser calcados papel e imagen, y no soy de las que se llevan las manos a la cabeza con este cambio por aquí o aquel cambio por allá, pero que pasemos de tres hermanas a dos, como que no :)

Dicho esto, sinceramente creo que, junto con Orgullo y prejuicio, Sentido y sensibilidad es la novela de Jane Austen mejor tratada tanto en el cine como en la televisión, y me encantan ambas adaptaciones, tanto la de 1995 como esta, a pesar de sus evidentes diferencias. De hecho esta miniserie sigue tocándome las mismas teclas varios visionados después. Sigue emocionándome, sigue haciéndome sonreír, me sigue dando un vuelco en el estómago en las mismas escenas... y ya que estamos, confieso sin pudor que me hace llorar, invariablemente, en concretos puntos de la historia. Una y otra vez, revisionado tras revisionado. 

Que me encanta esta miniserie, por si no había quedado claro. Volvería a verla otra vez ahora mismo.


Como el argumento ya está desgranado en la reseña y la sinopsis, os comento pinceladas de la adaptación en sí.

Esta miniserie de 2008, dividida en 3 capítulos, es una adaptación bastante fiel al libro en las cosas importantes, pero al mismo tiempo se desmarca de la historia original en algunos aspectos: incide más en ciertas partes de la trama, y otras las muestra más explícitas que en el libro. La escena con la que comienza la miniserie es bastante "atrevida" para una adaptación de Jane (sin contar con que, quien no haya leído el libro, se tirará buena parte del visionado sin saber a qué viene); en algunos casos va mucho más allá de lo que sugiere la pluma de Austen en cuanto a la relación de Marianne y Willoughby, y profundizan más en ella de lo que se hace en la novela; visualmente hay escenas un tanto chocantes, como la de la presentación de la familia de sir John, que no pega nada con el resto de la producción visual de la miniserie (y que además no se vuelve a repetir). También recuperan escenas que, aunque a primera vista podamos pensar que no, sí que aparecen en la novela, como el duelo entre Brandon y Willoughby (en el libro se dice muy de pasada, eso sí. Mucha gente ni lo recuerda tras haberlo leído, y ni siquiera se produce por los mismos motivos que en la miniserie),

Pero igual que recuperan escenas casi olvidadas del libro, meten otras inventadas... y qué casualidad que son las mismas que se inventaron para la película de 1995 de Ang Lee. Por poner dos ejemplos, me vienen a la memoria el rescate del coronel Brandon bajo la lluvia y la reacción (o más bien cómo la expresa) de Elinor al final... quien haya visto estas escenas sabe a qué me refiero. Está bastante claro que Andrew Davies también es fan del guión de Emma Thompson... ¿y quién no? 

En cualquier caso, Davies, a pesar de sus "homenajes" al guión de 1995 y a no apartarse en ningún momento de la novela, hace un esfuerzo por darle personalidad y ente propios a la miniserie. El resultado final es muy recomendable, de imprescindible visionado. En sí misma es una producción fantástica para quienes disfruten de las producciones de época en general, y de las adaptaciones de Jane Austen en particular. Y eso que tiene alguna inexactitud histórica, como la escena del principio cuando la viuda y sus hijas van tras el féretro de camino al entierro... en la época de Jane las mujeres no podían ir tras el féretro, tenían que quedarse en casa. Incluso la hermana de Jane Austen, Cassandra, no pudo acompañar el cuerpo de su hermana cuando la enterraron. Un error un poco raro en una producción de este tipo, pero que tampoco es importante para la trama en sí.

Comento sobre los actores y me callo :)

Resulta evidente que por apariencia y edad los actores se ajustan más a la novela que en la adaptación de 1995. Las dos actrices principales, Hattie Morahan como Elinor y Charity Wakefield como Marianne hacen un trabajo estupendo. Morahan tiene una expresion facial que a veces le hace parecer que tiene cara de pasmarote continua, abre los ojos como platos, pero luego te hace llorar con una facilidad pasmosa, transmite mucho cuando tiene que hacerlo. En cuanto al personaje de Marianne, su final es el del libro pero sin serlo... lo dulcifican un poco. Me parece más sincero y arriesgado el de Jane Austen.


El Edward Ferrars de Dan Stevens es mucho más guapo y encantador que en el libro; es menos introvertido, más parlanchín... incluso le regalan un "momento Darcy-Firth", como yo lo llamo (¡aleluya!). A ver, su precedente, Hugh Grant, hizo la peli durante aquel periodo de 15 o 20 años en el que hacía siempre de Hugh Grant, así que aunque este Ferrars sea guapérrimo y simpaticote y no se parezca realmente al personaje del libro, me quedo de todas-todas con él antes que con el de Grant.

Y sobre el tándem Brandon-Willoughby... pues es que tanto en la película como en esta miniserie me quedo con los Brandon sin pestañear. En este caso, David Morrissey-Brandon, actor que me encanta y que tiene una voz que tira para atrás (rasgo que comparte con su antecesor, el maravilloso Alan Rickman), se come con patatas al ¿guaperas? de Dominic Cooper-Willoughby, que bueno, hace su papel sin despeinarse mucho (con todos mis respetos para quien le guste este actor, por supuesto).

Los secundarios todos estupendos (sobre todo la actriz que da vida a Fanny Dashwood), aunque el señor Palmer en esta adaptación brilla por su ausencia. Es un personaje que por desgracia no suelen sacarle todo el potencial que tiene, aunque Hugh Laurie se acercó bastante en la versión de 1995.

Por si no queda claro, que me parece una versión muy recomendable, que capta bastante bien el espíritu del libro, y que aunque la peli de 1995 es la que permanece en la retina popular, esta miniserie no tiene nada que envidiarle.. de hecho una mezcla de las dos sería la versión perfecta de la novela. Yo las comparo mucho hablando porque me sale así, pero luego en la práctica disfruto las dos por igual como una posesa.

Si no la habéis visto, tenéis que hacerlo. Y ya está xD.