lunes, 20 de marzo de 2017

RESEÑA (by MH) ::: ACANTILADOS DE HOWTH - David Pérez Vega

 



Título original: Acantilados de Howth 
Autor: David Pérez Vega 
Editorial: Baile del Sol
Páginas: 184
Fecha de publicación: 2010
Encuadernación: rústica con solapas
Precio: 12 euros
Fotografía de cubierta: Sergio Pérez

Howth es un pueblo pesquero situado al norte de la bahía de Dublín. Las vistas que brinda un paseo por sus acantilados han sido descritas por el escritor H. G. Wells como de las más bellas del mundo. Para Ricardo, el narrador de esta historia, Howth supone además el punto de fuga hacía el que con frecuencia se evade su memoria y su nostalgia. Ricardo, doblemente licenciado en Administración y Dirección de Empresas y en CC. Económicas, poeta casi por accidente, llegó a Dublín a punto de cumplir los veinticinco años con la idea de perfeccionar el inglés durante seis meses, sin saber que la ciudad y las personas que iba a conocer allí le atraparían durante más de dos años y medio. Ahora, con treinta años, contable en una empresa del Campo de las Naciones en Madrid, casado, aunque tal vez a punto de divorciarse, reflexiona sobre su vida y su pasado, sobre todo lo que dejó en Irlanda y sobre el transcurso del tiempo. Una novela sobre la juventud y su pérdida, sobre los momentos que vivimos sin saber que configurarán las claves de nuestro futuro.


Ya os comenté hace unas semanas que tengo muchas reseñas pendientes. Y quiero sacarlas todas lo antes posible, pero no sé de dónde rascar el tiempo porque no me da para más. A eso hay que añadir que algunos libros requieren sentarse con tranquilidad para intentar transmitir lo que realmente quieres transmitirAcantilados de Howth es uno de esos libros. 

Realmente yo llegué a este libro por el título hace ya tiempo aunque no ha sido hasta hace unos meses que lo he leído (sí, meses... antes de Navidad... hasta ese punto llega el retraso). Soy una apasionada de Irlanda, y leer esos acantilados en el título irremediablemente me atrajo con cantos de sirena. No sabía muy bien qué iba a encontrarme, pero sabía que tenía que leerlo. Y a día de hoy, con el tiempo transcurrido, tengo escenas del libro todavía presentes en la memoria. Detalles, destellos, situaciones, conversaciones... el alma que mueve al libro todavía sigue ronroneándome en la cabeza. Porque ese alma es muy común a una generación, ya no solo en cuanto a edad, sino en cuanto a vivencias. No en todas, obviamente, porque las experiencias personales son eso, personales, pero sí que hay cosas en común a ciertas situaciones, y creo que cualquiera que haya vivido en el extranjero a los veintitantos se habrá visto reflejado en muchas cosas que se narran en el libro, que es lo que a mí me ha ocurrido... Y en la vuelta a casa y a la rutina de cumplir lo que se espera de ti. Es un libro muy auténtico, creo que es la mejor manera de definirlo.

Si digo que estamos ante una novela que desmenuza la crisis de los 30 con el desencanto que da el estar donde debes estar, donde la sociedad/familia/vida te dice que debes estar, pero no donde quieres o te gustaría (y no hablo en un sentido estrictamente físico, naturalmente), creo que resume la base sobre los que se sustentan los cimientos de la historia. Pero es mucho más que eso. En esa base también están las decisiones que hemos tomado en la vida, buenas y malas, que nos han llevado a ser como somos y a recorrer caminos muchas veces equivocados que nos han alejado de lo que realmente queremos ser; la necesidad de cumplir las expectativas de los demás, que raras veces coinciden con las que albergamos para nosotros mismos; la presión que sentimos llegada una cierta edad para cumplir unos estándares que no nos alejen de una normalidad que la sociedad establece y que difícilmente es la más adecuada para todo el mundo. Lo que es bueno para muchos no tiene por qué ser bueno para todos, pero no siempre tenemos la libertad de escoger... o somos nosotros mismos los que tenemos miedo de hacer uso de ese albedrío.

Un trabajo estable y monótono que aunque odies y esté muy por debajo de tu potencial te aporte un salario, una pareja también estable no vaya a ser que se te pase al arroz, la compra de un piso aunque vivas hipotecado de por vida porque es lo que toca... Ricardo, nuestro protagonista, acaba de cumplir los treinta y ha seguido y obedecido cada uno de esos parámetros que la sociedad esperaba de él llegada esa edad. Pero no es feliz, su mujer tampoco lo es, y el día que ella le abandona dejando solo una nota, Ricardo empieza a repasar su vida desde la Universidad y su primer amor, hasta que, tras ganar un premio de poesía y sin saber muy bien qué hacer con su vida, decide hacer las maletas y poner rumbo a Dublín para perfeccionar el idioma y vivir experiencias que le estarán vedadas una vez tenga que "sentar la cabeza". Así, alternando presente y pasado, Ricardo reflexiona sobre lo que tiene actualmente y lo que es, y lo que una vez fue, tuvo y dejó escapar. 

La narración se nutre de todos esos gestos, instantes, decisiones, mentiras, verdades y sentimientos que pasan fugaces en nuestra juventud sin ser apenas conscientes de ellos, sin tener idea de lo importantes que son en su propio presente, de lo mucho que podrían significar para nuestra vida futura. Pocas veces nos damos cuenta de cómo se nos escurren entre los dedos y solo es con el paso del tiempo que les damos el valor que merecen, que nos arrepentimos de no habernos agarrado fuertemente a ellos y empezamos a elucubrar con el "y si hubiera...".

El paso de Ricardo por Dublín no es solo el testimonio de cualquier joven que se va con veinticinco años al extranjero y tiene que ganarse la vida al tiempo que crea un nuevo círculo social e intenta adaptarse a un entorno que le es completamente desconocido... es recordar lo que tuvo al alcance de la mano y dejó escapar por inmadurez, por egoísmo, por falta de compromiso, por querer beberse todo lo que tenía al alcance de la mano sin pensar en las consecuencias de sus actos. Los acantilados de Howth que dan título al libro tardan en cobrar sentido como frase definitoria de la historia que encierra. Lo esperas, esperas el momento en que delimiten qué significan esos acantilados en la vida de Ricardo. Y cuando llegan, cuando ves que suponen el principio y el final para él, el momento en que se da cuenta de lo que tiene y justo el momento en que paga por sus errores, comprendes que es un título magnífico para el libro porque es en ese instante donde se condensa y explosiona el peregrinaje de Ricardo a lo largo de todas sus páginas: estaba perdido cuando creía que se comía el mundo y sigue perdido ahora cuando el mundo le come a él.

No puedo terminar sin resaltar la conversación que gira en torno a las hermanas Brontë, ya no solo por la agradable e inesperada sorpresa que supuso para mí encontrarme con ella en la narración ni por lo mucho que dice del personaje que la protagoniza, sino porque me sentí muy identificada. No llego hasta ciertos puntos que se narran en la historia, pero soy de esas... soy de las que se va a otros países siguiendo la estela de los autores clásicos que ama y que abandona las tierras que ellos pisaron con la piel de gallina. La historia ya me estaba encajando en muchos aspectos, pero creo que fue ahí donde hizo el click absoluto.

En definitiva, en Acantilados de Howth nos encontramos con un personaje real que vive una vida real y comete errores reales. Nada de artificios, nada de imposturas, nada de rizar el rizo. Situaciones reales, vivencias auténticas y un personaje que podría ser cualquiera de nosotros en sus zapatos, acompañado de una serie de personajes que en algunos casos nos pueden resultar más ajenos pero que no dejan de cumplir su cometido (en el lado femenino además de una forma muy marcada... Ula e Isabel no podrían ser más diferentes). No pretendo decir que sea un libro perfecto, tiene sus altibajos, pero es de esos libros que te invitan a quedarte con lo que te aportan obviando un poco todo lo demás, que encierran una de esas historias que tienen ese algo especial que te hace empatizar con ellas y sentirte identificado en muchos aspectos. También admito que probablemente no todo el mundo conecte de igual manera con lo que se narra, pero leí este libro hace ya unos meses y no me ha hecho falta abrir sus páginas ni una sola vez para hacer la reseña y recordar todo lo que quería decir sobre él. Supongo que eso resume un poco mi sentir general hacia esta historia.

David Pérez Vega (Madrid, 1974) empezó a estudiar Ciencias Físicas. Cuando se le quedaron cortos los espacios de dimensiones infinitas de Hilbert, decidió cambiarse a Administración y Dirección de Empresas. Llegó a trabajar como auditor de cuentas en una conocida multinacional, pero, a pesar de la propaganda que aseguraba que la suya era la mejor empresa del mundo, pronto llegó a la conclusión de que cenar un sándwich extraído de una máquina a las doce de la noche sobre un ordenador no podía ser el éxito.

Actualmente da clases en bachiller y secundaria. 

Ha publicado Los insignes (2015) con la editorial Sloper, y con Baile del Sol las novelas El hombre ajeno (2014), Acantilados de Howth (2010), y los poemarios El bar de Lee (2013) y Siempre nos quedará Casablanca (2011).

Si queréis leer la reseña que hizo mi compi MB de Koundara (2016), su última publicación, pinchad AQUÍ.


Podéis leerle también en su blog -> Desde la ciudad sin cines

13 comentarios:

  1. Pues yo lo leí cuando era pequeña, bueno, pequeña la cantina, que casi acababa de abrir. Recuerdo lo mismo que tú, la sensación de leer un reflejo muy preciso de la realidad y esa costumbre de pensar que si hubiéramos hecho otra cosa nos habría ido mejor, ese buscar el error, el punto justo en el que giramos en la dirección equivocada. Cuesta tiempo pero como me dijeron una vez, igual te hubiera ido peor, no lo vas a saber nunca. Y en eso creo que está el personaje de estos acantilados.
    La relación también es muy bonita.
    Besos

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  2. Hola guapas!!
    No conocía al autor pero tampoco me llama mucho, por lo menos en esta época de mi vida que me apetece leer otras cosas. Muchas gracias por tan estupenda reseña, besitos ;)

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  3. Infinitas gracias por la recomendación!! No conocía el título, pero tu extensa entrada me ha despertado el suficiente interés como para buscar la novela y darle una oportunidad en cuanto tenga la ocasión.
    Me interesa ver cómo desmenuza la crisis de los 30 y el proceso de adaptación a un nuevo lugar de Ricardo. Me da la sensación que es de esas novelas diferentes, que van un poco más allá de lo que solemos ver en otras obras, que hay seguirles la pista.

    Un saludo!!

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  4. El tiempo y las lecturas, dos términos que parecen condenados a no encontrarse. No he leído el libro pero me ha picado la curiosidad, se me ha despertado el gusanillo lector.

    Un beso.

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  5. No tiene mala pinta. Quizás más adelante lo busque.

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  6. El hecho de que leyeras la novela hace meses y la reseñes ahora sin abrirla dice mucho. Lo dice todo. Que es una novela que te ha llegado. Que no la olvidas. Ya leí Koundara (del mismo autor) y en cuanto pueda me haré con estos ACANTILADOS DE HOWTH.

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  7. No me sonaba de nada y desde luego me ha gustado lo que nos cuentas y mira, parecerá una tontería, pero que digas que leíste el libro hace bastante tiempo y no hayas necesitado mirar nada para recordar me parece más determinante que cualquier otra cosa buena que digas de la novela.
    Un beso

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  8. No conocía este título y probablemente si lo hubiera visto no me habría fijado en él (qué feo queda decir esto) pero me ha gustado mucho lo que cuentas. Yo aún no he pasado por la misma situación que su protagonista, pero sí que estoy en un momento de esos en lo que un plan te ha fallado y tienes que tomar decisiones...y claro eso acaba en "y si hubiera".

    Me ha encantado todo lo que cuentas...sobre todo que sea una lectura con la que te puedas sentir identificado. Lo tendré en cuenta ;)

    Besitos

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  9. Me ha encantado tu reseña, pero a mí por algún motivo no me llama demasiado este libro. Lo voy a dejar pasar, pero valoro mucho lo que nos cuentas.
    ¡Abrazos!

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  10. Coincido con tus opiniones. Me gustó esta novela ambientada en Irlanda. Besos.

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  11. Me pasa como a ti, tengo mucho libro leído y mucha reseña por publicar y este es de los libros que aguardan con muchas ganas su turno.

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  12. Me has convencido, me lo anoto. Gran reseña. Yo también tengo reseñas pendientes a porrón.
    Un beso ;)

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  13. Me gusta lo que has contado, lo tendré en cuenta. Es un autor que no conocía de nada y quién sabe tal vez me pueda gustar algunos de sus libros.

    Un beso, feliz finde ;)

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