sábado, 24 de septiembre de 2016

TRANSCRIPCIÓN DE ENTREVISTA EN EL BLOG "JIMENA DE LA ALMENA"

¡Buenas noches!

Pasados unos días de la entrevista publicada el pasado lunes en el blog Jimena de la Almena, en esta entrada simplemente nos traemos la transcripción para acá, más que nada porque nos gustaría tenerla por aquí y que ocupe su rinconcillo.

Le agradecemos nuevamente la deferencia que tuvo al pensar en nosotras, las bonitas palabras que nos dedica, y que nos cediese tan valioso espacio en un blog tan magnífico como el suyo.

Y también os damos unas gracias enormes a quienes leisteis la entrevista y nos dedicasteis unos comentarios que nos llegaron al corazón. Muchísimas gracias, de verdad.

¡Un abrazo a todos!



¿Por qué decidisteis abrir un blog? 

Miss Bingley. “Las Inquilinas de Netherfield somos dos amigas a las que nos apasionan la literatura, el cine y las series de televisión, especialmente los clásicos.” Estas fueron las primeras palabras que lanzamos a la blogosfera, y si además le añadimos que nos encanta compartir opiniones entre nosotras y con todos aquellos que quieran escucharnos, no había más remedio que abrir un blog. En el blog hemos encontrado a nuestros afines y con nuestras mismas inquietudes. En mi caso me considero una lectora compulsiva, leo todo lo que cae en mis manos, y el blog para mí ha supuesto abrir una ventana a un mundo en el que mi ansia lectora no encuentra límites. Y sobre todo lo que me llena son esas personas maravillosas que con cada reseña que publicamos nos leen y nos comentan.

Miss Hurst. Somos amigas desde hace años, y aunque las dos tenemos un ritmo de vida que deja poco tiempo para hobbies, siempre que podemos sacamos un hueco para quedar a tomar un café y hablar de la gran pasión que tenemos en común, que es la literatura. Tal y como comenta arriba Miss Bingley, el blog fue una consecuencia natural de eso. Además de hablar entre nosotras sobre libros, autores, personajes… necesitábamos compartir esas impresiones con más personas y conocer otras opiniones y puntos de vista. Nunca quisimos un blog de masas con cientos y cientos de seguidores. Queríamos nuestro rincón personal donde pudiésemos hablar sobre el tipo de literatura que a nosotras nos gusta, y que en su mayor parte tiene poco que ver con lo que se lee en un gran porcentaje de la blogosfera. Y gracias a eso hemos conocido blogueros y blogs maravillosos con los que tenemos mucho en común.

“Las Inquilinas de Netherfield” es el nombre de vuestro espacio de reseñas y opinión. Hablarnos un poco de él. 

MB. El nombre del blog, “Las Inquilinas de Netherfield”, no es casual. Si alquilamos esta casa es porque Jane Austen es una de nuestras “maters literarias”; ella siempre nos inspira y es una de las fuentes a la que siempre volvemos. Sus letras son imperecederas y después de doscientos años seguimos compartiendo y entendiendo todo lo que a través de su obra nos quiso contar. Netherfield de alguna manera representa a todos los clásicos, a los que amamos y mimamos todo lo que nuestro tiempo nos permite; así mismo entiendo que Netherfield es muy grande, infinita, donde cabe todo tipo de literatura, cine, televisión…

MH. Yo creo que desde el principio tuvimos claro que queríamos que el nombre del blog hiciera referencia a Jane Austen, y surgió ese nombre un poco casi sin pensarlo, de manera natural. Las dos adoramos a esta escritora y si queríamos ser fieles a nosotras mismas, teníamos que empezar siéndolo con el nombre. Y tal y como dice Miss Bingley, al darle ese nombre a nuestro rincón literario aglutinamos y reivindicamos nuestro amor por la literatura clásica.  Quien conozca un poco nuestro blog o se acerque a él verá que reseñamos de todo, aunque siempre con especial atención a los clásicos abarcando desde el siglo XIX hasta mediados del XX. “Las inquilinas de Netherfield” reflejaba ese espíritu, y no tuvimos muchas dudas al respecto.

Como podemos comprobar, vuestro blog se caracteriza por dejar un espacio bastante destacado a los clásicos ¿Qué opinión tenéis de ellos? 

MB. Como he comentado anteriormente, para mí los clásicos son los pilares, las fuentes de las que me alimento. Ellos forjaron mi amor por la literatura, y siempre que vuelvo a ellos de antemano sé que su lectura no me va a resultar indiferente… todo lo contrario, me resulta enriquecedora y sorprendente: por algo son las verdaderas obras que han perdurado en el tiempo. Libros que están escritos con dedicación, mimo, sin prisas y, lo más importante, sin  presiones actuales; nuestros clásicos eran verdaderos artesanos, sus obras eran únicas, y ahí están, para que las valoremos y las conservemos. En lo que  a mí respecta, mi pequeño granito de arena es el espacio que le dedico a los clásicos en el blog.

MH. Yo leo clásicos desde que era una cría. Me recuerdo leyendo ya Crimen y castigo con solo 12 o 13 años. Los clásicos han formado siempre parte de mi vida. Mis estanterías están llenas de ellos, y los llevo en la sangre, aunque quede muy “exagerado”. Sin embargo, en mis paseos por otros blogs, me he dado cuenta del miedo que le tienen muchos lectores a los clásicos. Tienen muchos prejuicios con respecto a ellos, y la idea generalizada de que son pesados, aburridos, y carentes de interés… que no les van a gustar, y ni siquiera intentan conocerlos. Y es una pena porque se están perdiendo obras maestras de la literatura, así que desde nuestro blog siempre promoveremos estos libros. Yo aconsejo a todo aquel que le guste leer, que ame la literatura, sea del género que sea, que lea al menos una vez en su vida un clásico. Que seleccione, que mire lo que más puede amoldarse a sus gustos, que no empiece con algo muy complicado o difícil, pero que lea al menos un clásico. Sinceramente creo que no se arrepentirá.

Actualmente no dejamos de presenciar como autores clásicos poco conocidos se recuperan para el gran público ¿Creéis que actualmente estamos ante un boom de la literatura rescatada del olvido? ¿A qué creéis que se debe?

MB. Creo que más que de tratarse de un boom es un acto de justicia. Por fin, autores “olvidados” son recuperados, y llegamos a conocerlos y valorarlos;  forman parte de nuestra literatura, y solo porque estén descatalogados u olvidados no significa que no aportasen su granito en mayor o menor medida. Una buena obra es intemporal, independientemente del autor… siempre estará ahí, y descubrirla es como desenterrar un preciado tesoro que por justicia hay que valorarlo, fuera de las modas o de los tiempos.
Gracias a todos los libros recuperados descubrimos que autores renombrados (que han llegado hasta nuestros días) se vieron influenciados por estos últimos menos conocidos que, contando con igual o incluso mayor calidad literaria, no alcanzaron la inmortalidad. Así que gracias a este boom ahora tendrán su reconocimiento.

MH. En España existe (o ha existido hasta hace pocos años) la mala costumbre por parte de las editoriales de sacar al mercado una y otra vez los mismos clásicos. Hay clásicos famosos que si miras en cualquier librería online, tienen infinidad de ediciones, y realmente muchas veces no aportan nada, porque ni mejoran la edición ni ofrecen nada que las haga distintas de las demás. Van a lo fácil, lo seguro,  e incluso muchas de ellas comparten la misma traducción, no son traducciones hechas para esa edición en concreto. Sin embargo, otros muchos clásicos que llevaban décadas descatalogados, o que sorprendentemente estaban inéditos en castellano, eran totalmente ignorados para su publicación en España. Todo eso cambió hace unos años. Editoriales independientes, con un punto de vista mucho más arriesgado pero siempre apostando por la calidad, como Impedimenta, Nórdica, dÉpoca, Hermida, Funambulista, Ardicia… han dinamitado ese campo, le han dado visibilidad a clásicos hasta ahora desconocidos en castellano, clásicos que editoriales grandes habían ignorado hasta ahora por completo. Y lo más maravilloso es que por cada uno que editan hay al menos cien todavía esperando su oportunidad. Espero que a todos les llegue su momento de estar en las librerías con una edición acorde a lo que se merecen.

¿Algún autor en especial que os haya llamado la atención en todo este tiempo de actividad en la blogosfera?

MB. Todos los libros que he leído y reseñado me han marcado y aportado cosas maravillosas. Cada libro es único y singular; he aprendido tantas cosas que solo puedo dar gracias a todos los autores por poner en nuestras manos sus obras, su tiempo, su dedicación e inteligencia, para que nutramos nuestra mente y sepamos discernir y reconocer lo que es una obra pura y honesta, de otra procesada y endulzada que intenta manipularlos por su publicidad o por las expectativas creadas. Respondiendo a tu pregunta, no voy a señalar un autor concreto, pues en nuestra pequeña andadura, para mí, todos mis libros reseñados en el blog son imprescindibles y todos los autores son especiales. Todos me han aportado cosas que me han enriquecido y a todos les estoy inmensamente agradecida.

MH. Si hablo a título personal, mis andanzas en la blogosfera me han dado muchas buenas sorpresas. Aunque no tengo una zona de confort propiamente dicha porque leo absolutamente de todo desde que era muy pequeña, es normal que siempre tiremos para lo que creemos que más nos va a gustar. Sin embargo, desde que estoy en el blog me obligo a leer cosas que en principio me daría más pereza leer. Y aunque todos los libros y autores son importantes, gracias a eso he descubierto el feelgood, y con ello a una compañera bloguera, Mónica Gutiérrez (del blog Serendipia), que creo que es la autora que más me ha llamado la atención desde que empecé a reseñar. A los demás autores que he leído por primera vez desde que estoy en el blog hubiese llegado de un modo u otro, pero a ella, al autopublicarse (hasta ahora) sus obras, seguramente no, porque es ahora cuando me estoy metiendo más en ese terreno. Una nunca sabe por qué conecta como conecta con ciertos libros o autores, pero con Mónica me ha pasado desde el primer libro suyo que leí. Conecté con su mundo como si de dos piezas de puzle se tratase, y si no hubiese sido por el blog seguramente nunca hubiese ocurrido, porque no hubiese llegado a conocer la existencia de su obra. 

¿Qué libro consideráis imprescindible, que recomendaríais siempre?
 
MB. El que todos debemos leer (yo lo habré leído unas cuantas veces y no me canso de leerlo y releerlo porque siempre me sorprende positivamente) es refrescante, intemporal y es el único que aún no me atrevo a reseñar (en el futuro quién sabe):  El Quijote de Miguel de Cervantes.
Después de El Quijote, mis imprescindibles son  todos los libros de mis Maters; las hermanas Brönte, Elizabeth Gaskell, Agatha Christie, nuestra admirada Jane Austen y tantos otros, clásicos y actuales… en definitiva, una lista infinita que suma y suma…

MH. Qué pregunta más difícil… me veo incapaz de considerar como imprescindible un solo libro. Podría intentarlo con un imprescindible de cada género, y aun así no sé si conseguiría resaltar unos por encimas de otros. Pero si me obligo a recomendar uno, y que sea solamente uno, y además accesible para todo el mundo, creo que un imprescindible es Dickens, genio entre los genios de la literatura, y por no irme a sus libros más complicados, recomendaría A Christmas Carol. Quien no lo haya leído todavía, debe hacerlo. Ya está tardando.

¿Sois de las que pensáis que los libros definen la personalidad del lector?

MB. Si esa frase es cierta ahora se entiende mi mente esférica, pues hay tantos libros y tantos autores, diversos y diferentes… Soy de la opinión de que cada momento tiene su libro, pues hay veces que tus gustos y preferencias se balancean para un lado o para otro, pasando de un género a otro: histórico, clásico, romántico, negro... dependiendo de la apetencia, el momento y, en fin, circunstancias subjetivas que ni yo misma entiendo. Pero lo que siempre procuro en mis lecturas es intercalarlos, pues si leo dos libros históricos seguidos, por poner un ejemplo, siempre habrá uno que me llegue más que otro. Creo que para valorarlos debo espaciarlos y disfrutarlos en su justa medida, con su singularidad.

MH. No solamente pienso que la definen, sino que muchas de nuestras lecturas están condicionadas por ella. Podría decirse que es como un círculo: los libros definen tu personalidad, y tu personalidad o estado de ánimo define los libros que lees en determinados momentos. Las dos cosas van de la mano, se complementan y se nutren la una de la otra. 

Muchos blogs colaboran con editoriales de gran, mediano o pequeño prestigio ¿Creéis que esto perjudica o favorece al espacio en cuestión? 

MB. Colaborar no es lo mismo que trabajar, y no tienes un sueldo o una remuneración que de alguna manera condicione tu opinión cuando la das a conocer. Siempre hay que ser fiel a tus principios, y la reseña que escribas debe corresponderse con lo que hayas percibido y sentido en la lectura del libro. Pienso que son cosas independientes y aisladas: si soy lectora, no soy correctora o vendedora de  libros, y mi opinión será el reflejo de ese libro, para bien o para mal… Pero no puedo opinar sobre lo que hace cada uno en su casa o en su blog. Creo que la honestidad juega un papel importante en todo esto; el lector debe decir lo que piensa y opina del libro y, como en todo, habrá opiniones positivas y negativas. Al final, lo divertido es la diversidad, lo que opina cada uno y poder compartirlo.

MH. Lo de las colaboraciones es un tema peliagudo. Si un blog es fiel a su estilo y al tipo de literatura que le gusta a la hora de solicitar colaboraciones, y la editorial en cuestión accede a colaborar con él, no veo ningún problema siempre y cuando el bloguero no se vea coaccionado a la hora de reseñar ese libro. El problema que vengo observando desde que estoy en este mundillo es que creo que muchas veces los blogueros adornan reseñas de libros que, si lees entre líneas, está claro que no les han gustado nada, solo para no tener problemas con esa editorial y poder seguir colaborando con ella. Y es fácil detectar ese tipo de reseñas, que desde ese momento pierden todo su valor, porque ya no sabes realmente qué piensa ese bloguero sobre el libro en cuestión. En ocasiones, y que no se ofenda nadie, muchos blogs parece que nacen con la idea de recibir muchos libros gratis, sean del estilo que sean, aunque no les guste el género… al parecer lo importante es tener muchas colaboraciones editoriales aunque jamás comprasen un libro suyo si no se lo regalasen ellos. No lo comparto en absoluto. Por eso creo que muchos blogs nacen y mueren muy rápido, en apenas unos meses. Además del trabajo que conlleva leer con total regularidad y saber expresar lo que te ha hecho sentir un libro (porque se necesita tiempo, ganas, y cierta disciplina para sentarse delante del ordenador), nacen con una idea muy equivocada sobre las colaboraciones editoriales. Lo ven en otros blogs (o en Youtube) y se piensan que todo es jauja.

¿Qué pensáis sobre las películas basadas en libros? ¿Cuál ha sido la mejor adaptación que habéis visto? ¿Y la peor? 

MB. Soy de las que cuando leo un libro disfruto del libro y cuando veo una película intento disfrutar de la película. Si el libro ha alcanzado todas las expectativas y luego me voy al cine porque creo que voy a encontrar en la película todo lo que el libro me ha transmitido, siempre me siento defraudada; así que para poder disfrutar de la película y reconocer todo el trabajo que lleva detrás, el libro lo tengo que dejar un poco de lado. Sería lo mismo que opinar sobre una película en versión original o doblada. Hay actores que mejor doblarlos, pero otros que su voz lo es todo, y si la acallas, pues nada que ver. Pero eso no quiere decir que no disfrute de las grandes adaptaciones, pues sus fuentes son los libros que de alguna manera han llegado al público, por su historia o sus personajes; entonces aquí los cineastas ya tienen hecho una parte de su trabajo, y ya se tendrían que esforzar mucho (negativamente) para que la historia que quieren contar no sea buena. Entre mis adaptaciones favoritas se encuentran todas las realizadas por la BBC sobre Jane Austen, las Brönte, Elizabeth Gaskell… sobre esta última me encanta la adaptación de Norte y Sur, de 2004, en el que Richard Armitage se sale. Su voz nada tiene que ver con la versión doblada y, sin embargo,  la adaptación no es muy fiel a la novela… pero Armitage es Armitage. En conclusión, cuando veo esta serie se me olvida el libro y viceversa, nada que ver una cosa con otra. La historia interminable, de Michael Ende, fue uno de los libros que marcaron mi infancia, y cuando vi la película (son de esas cosas que aún te acuerdas) me llevé una desilusión. Pero su banda sonora me encantó: recuerdo que mi carpeta de octavo tenía pegado un poster de Limahl. La película, mejor olvidarla.

MH. Hace ya mucho tiempo que decidí separar el libro de su correspondiente adaptación, porque son tan escasas las ocasiones que están a la altura que mejor tomárselo con filosofía y evitar comparaciones. Es muy difícil que una imagen pueda expresar lo mismo que cien palabras. El poder visual es enorme, pero el escrito lo es todavía más. La imagen te lo da todo hecho, la palabra tiene recovecos imposibles de contar. Así que si separo, puedo disfrutar de las pelis y series. Si no separo, la película o serie siempre va a salir perdiendo, y no sería justo (pero aun así muchas veces cuesta ejercer esa imparcialidad). Si tengo que escoger la mejor adaptación, me costaría decidirme entre varias: El Padrino (la primera y la segunda), El festín de Babette, Trainspotting, la miniserie de Bleak House... Para la peor podría decir tantas que me quedo sin espacio, pero por no repetir la de La historia interminable, que es un espanto (con todos mis respetos), y no irme muy lejos en el intento, tengo que admitir que algunas cosas de El Hobbit me parecieron un auténtico horror. Y soy muy fan de la trilogía de ESDLA a pesar de sus muchos, muchísimos cambios, pero con El Hobbit a Jackson se le fue un poco la pinza. El libro no daba para tres películas, y bien que lo pagó la historia. No son los cambios en sí, que como digo intento separarlos del libro; es la naturaleza de esos cambios lo que no me gusta nada.

¿Qué autor crees que merece más atención de la que actualmente recibe?
 
MB. Todos los escritores que escriben grandes libros deberían merecer toda nuestra atención como lectores: deberíamos leerlos. No voy a singularizar a ninguno pues, en mi opinión, en todas la reseñas positivas que he escrito en “Las Inquilinas de Netherfield” creo que detrás hay grandes autores (casi todos muy poco reconocidos, que sólo llegan a un público minoritario). Y si hablamos de los libros autoeditados, ya no te digo más: héroes de la literatura, incansables, que plasman su esfuerzo y energía en cada uno de sus libros, y en ellos se descubre mucha brillantez e inteligencia… son mis protegidos. La verdad es que si algo no me entusiasma no le dedico demasiada atención. Esto lo traslado a la literatura también: por mucha repercusión o ruido que tenga el libro, si no me llega, no me llega… hay tantos buenos libros por leer, con publicidad o sin ella…

MH. Hay muchos buenos autores que permanecen un poco tapados entre tanto bestseller, o que tienen reconocimiento en su país pero aquí en España son muy desconocidos. Si me tengo que quedar con uno, para mí Julian Barnes es un autor como la copa de un pino, que en su país sí que recibe la atención que merece (que es mucha) pero que en España es un autor muy minoritario. Nick Hornby en España tampoco es un autor muy conocido, y a mí encanta.

En “Las Inquilinas de Netherfield” encontramos una variedad de títulos interesante. ¿Qué creéis que es lo que debería tener un buen blog de reseñas literarias? 

MB. En mi opinión, un buen blog de reseñas es el que tiene unas “opiniones singulares”, y con eso quiero decir honestas con la lectura de los libros que ha reseñado. Es el blog valiente que opina libremente sobre los libros, positiva o negativamente, además de argumentar esas opiniones. Si una reseña solo dice que le gusta o que no le gusta pero no me argumenta sus opiniones, de alguna manera entiendo que más que una idea personal se trata de la idea general; en ese punto entiendo que no es un blog de reseñas, si por reseña se entiende una opinión personal argumentada.

MH. Honestidad. Para mí es imprescindible que una reseña destile honestidad. Que sepa, cuando la leo, si a la persona que la escribe le ha gustado o no le ha gustado el libro. Yo quiero hacerme una idea sobre ese libro, quiero conocer la opinión en cuestión, y estoy leyendo la reseña porque estoy interesada en conocer lo bueno y lo malo que tenga que decir sobre él. Yo leo reseñas porque quiero conocer opiniones sobre los libros. Opiniones auténticas, reales, argumentadas, honestas. Para lo bueno y para lo malo. Incluso aunque yo haya leído ese libro y no comparta la opinión. Cuando empiezo a leer una reseña ambigua, que no se decanta, que pasa de puntillas por encima del libro, que no argumenta o que simplemente se nota a la legua que es una reseña de compromiso, no me sirve para nada. Necesito leer reseñas que “se mojan”, porque es lo que yo hago desde las mías. Si me ha gustado el libro lo vais a tener claro leyéndome. Si no, también.

El periodista Jorge Carrión, en un artículo publicado en La Vanguardia decía lo siguiente: “El conocimiento se ha digitalizado y el big data ha cambiado la lógica de nuestra forma de entender el mundo.” ¿Cómo veis vosotras los avaneces tecnológicos más recientes? ¿Cómo pensáis que estos pueden afectar al mundo de la literatura y de los libros dentro de unos años?

MB. Pienso que con la digitalización los lectores hemos ganado en inmediatez y conocimiento, porque tenemos acceso a libros y autores que antes no teníamos y a los que no podíamos acceder, ya sea por el mercado o por circunstancias que desconozco. Por ello para mí es tan importante la autoedición, ya que de alguna manera el avance de las tecnologías ha permitido que “grandes escritores” puedan dar a conocer sus obras, y yo como lectora les doy las gracias por su esfuerzo; además esto ofrece la oportunidad de mantener un contacto más personal con los escritores. Nosotras somos un poco “tiquismiquis”, y es un verdadero lujo que nos aclaren ciertas cosas. Ya me hubiera gustado compartir comentarios con nuestros amados clásicos.  Si a eso añadimos tener la posibilidad de compartirlo con nuestro maravilloso mundo de la blogosfera, para mí todo es sumar.

MH. Carrión en ese artículo habla de una lectura condicionada por los algoritmos, de fórmulas matemáticas que no dejan de mejorar en calidad y que cruzando miles de datos, de textos, de informaciones, están cambiando lo que creíamos conocer sobre el mundo literario, como autores que nosotros creemos en la actualidad que eran la mar de influyentes y que realmente en su época no lo eran tanto. Esos algoritmos incluso pueden aseverar o negar científicamente la autoría de ciertas obras. Pero parece que hoy por hoy se mueven en el ámbito del pasado más que en el del futuro. Y por eso yo me pregunto, por poner un ejemplo… hace años que se viene diciendo que Shakespeare no es realmente el autor de las obras que llevan su nombre, e imagino que eso científicamente, con todos estos avances, podrá demostrarse tarde o temprano. ¿De verdad eso va a hacer que nos gusten más o menos esas obras? ¿Pierden esas obras su calidad si se demuestra que la pluma no fue la de Shakespeare sino la de Edward de Vere? Esos avances puede que afecten al mundo de la literatura, que cambien y tiren por los suelos lo que hasta ahora creemos axiomas y lo que creemos saber a ciencia cierta, pero creo que la literatura per sé no puede verse alterada.

¿Sois de las que seguís pefiriendo el papel antes que la pantalla para leer? 

MB. Mi amor o enganche por los libros empezó con el papel; entonces, a mi pesar, siempre escojo un libro impreso en papel antes que en cualquier otro formato. Si además de disfrutar de su lectura, lo acompañamos con una bella edición, pues que más podemos pedir…. También soy de las que opinan que algunos libros no deberían de pasar nunca a papel; su calidad no compensa con la sostenibilidad del planeta; esos libros los leo en pantalla. Ya que se edita un libro impreso en papel, hay ponerle un poco de cariño y cuidado, y qué menos que una mediana corrección… 

MH. Siempre preferiré el libro en papel antes que en formato electrónico o en pantalla. No es que me niegue al formato en pantalla. Tengo mi ereader, tengo mi Kindle Cloud para leer ese formato… pero los uso lo mínimo imprescindible o cuando no me queda otra porque el libro no está en papel. Tocarlo, olerlo, sentirlo… nada puede igualar a tener una buena edición en papel entre las manos y pasar las páginas. Incluso si he leído un ebook y me ha gustado mucho, lo he comprado en papel para tenerlo “como es debido”. Sé que el ereader es  más cómodo, pero en eso soy muy antigua. Puedo pasarme meses sin usarlo. Sin embargo, la pila de libros por leer en la mesita nunca falta.

Se acerca la temporada de premios literarios, entre los que destaca el Premio Nobel por encima de todos ¿Cuál es vuestra apuesta? ¿Veremos a Murakami alzarse por fin con el galardón? ¿A algún representante de la literatura norteamericana? ¿O habrá sorpresas como el año pasado? 

MB. De los últimos años, uno de los candidatos que más me interesa es el keniano Ngugi wa Thiongó, novelista, ensayista y dramaturgo. Su novela más reciente, El brujo del cuervo, ha sido recibida con gran acogida (la tengo apuntada en mi lista de pendientes). También Assia Djebar, escritora de cuentos poesía, ensayos, teatro y novelas. Creo que aunque ser candidato es un verdadero honor, cualquiera de ellos sería merecedor del Premio Nobel. El candidato que yo propondría, sería  sin duda ANTONIO GALA. Es un escritor de una trayectoria inmensa, y ha cultivado todos los géneros: novela, teatro, lírica, guionista, columnista, periodista... En fin, una trayectoria literaria extensa, prolija, completa y admirable. Creo que ninguno de los candidatos que suenan para este año llegan a hacerle ni un poquito de sombra. Mi llamamiento es que se le incluya en esa lista, aún están  a tiempo…

MH. Pues a riesgo de quedar de inculta, no sigo para nada los premios Nobel de literatura, y ya que estamos, casi ningún premio literario. Voy muy a lo mío, normalmente no me entero de los candidatos, y en muchas ocasiones desconozco por completo la obra de quien sale ganador. No me da vergüenza decirlo, pero es que tengo que admitir que soy una profana en el tema. Murakami en cuestión es un escritor que ha generado cierto boom en España en los últimos años y por eso nos resulta conocido a todos, pero su caso no suele ser habitual. Si intentase proponer autores para los Nobel tendría que hacerlo googleando y viendo el panorama, y no tiene sentido que presuma de algo que no sé. Me declaro ignorante en el tema, y espero que me perdonéis por ello. Lo mismo algún día le pongo remedio.

¿Cuál es el próximo libro que leeréis? 

MB. Netherfield no ha cerrado por vacaciones; hemos ralentizado la publicación de reseñas pero no hemos dejado de leer. Ahora de cara a septiembre tenemos preparadas unas cuantas reseñas sobre los libros leídos en el verano. Mi próxima lectura será Koundara, de David Pérez Vega. Según nos comenta David en su sinopsis, “Koundara reúne siete relatos en los que se indaga sobre las imposturas de la vida laboral y las relaciones humanas”. A priori tiene una pinta estupenda; cuando termine la lectura ya os contaré. 

MH. Miro las estanterías y tengo cientos de libros pendientes de leer. Tengo tantos que muchas veces me resulta imposible adelantar cuál va a ser mi lectura, porque dependiendo del momento escojo de todo lo pendiente lo que más me apetece. Pero si tengo que atenerme a “mis intenciones”, leeré Sidra con Rosie, de Laurie Lee, Una chica con pistola, de Amy Stewart, o La versión de Nelly, de Eva Figes. Luego a saber por dónde tiro, que me conozco. Me dan puntazos literarios, si es que eso existe. Y además tengo montones de reseñas pendientes de escribir de lo que he leído este verano, así que más vale que me ponga las pilas.

jueves, 22 de septiembre de 2016

RESEÑA (by MH) ::: ASHFORD PARK - Lauren Willig




Título original: The Ashford affair 
Autora: Lauren Willig  
Editorial: Espasa
Traducción: Isabel Murillo Fort
Páginas: 400
Fecha de publicación: 2013
Encuadernación: cartoné con sobrecubierta
Precio: 19,90 euros


Dos mujeres, un hombre, una guerra. Un secreto del pasado va a cambiar el presente. Lauren Willig, cuyos bestsellers aparecen siempre en las listas de los libros más vendidos del New York Times, teje en Ashford Park una red de deseo, poder y pérdidas que nos lleva desde los cerrados círculos de la sociedad británica hasta los rascacielos de Manhattan y las arenosas colinas rojizas de Kenia, y desde la Primera Guerra Mundial hasta el mundo de hoy.

«Cuando Downton Abbey se encontró con Memorias de África» BookPage

«Una historia llena de matices, con ambientes y detalles que se despliegan como una tela tejida por una maestra de la narración» Kirkus

Hacía bastantes años que no leía un libro de este tipo, y cuando digo "de este tipo" me refiero a este género que puso de moda Kate Morton hará cosa de diez años, donde se entremezcla un misterio o secreto del pasado y una historia del presente y ambas narraciones se van intercalando a lo largo de toda la trama. No me disgustan, pero si puedo elegir, siempre me decanto por otro tipo de libros. Pero en un viaje en tren hace dos o tres meses solo llevaba el ereader encima, y de lo que tenía dentro, se me cruzó esta novela por delante. Y con ella me puse.

La verdad es que me pareció entretenida y me hizo pasar las páginas a ver qué ocurría, que muchas veces es lo único que te apetece pedirle a una historia: que te enganche. De todos modos, y no sé si es cosa mía, en este tipo de historias para mí siempre hay bastante descompensación entre la parte del presente y la del pasado. Si tengo que hablar por mí, siempre, siempre, me parece mucho más interesante la historia del pasado, la que esconde el misterio o el secreto de familia que en el presente algún personaje se empeña en desentrañar. Y este caso no ha sido distinto. Si pasaba las páginas con avidez era porque quería saber qué había pasado entre Addie, Bea y Frederick. La historia del presente, Clemmie, Jon... me parece todo siempre muy previsible. Y siempre o casi siempre lo es. Las escasas ocasiones en que me pongo con una de estas historias, estoy deseando que acabe siempre el capítulo ambientado en la actualidad para que me lleven atrás, muchas décadas atrás. 

Como hay sinopsis que se pasan y otras que no llegan (como es el caso de este libro), y aunque el libro ya tiene sus años y supongo que mucha gente conocerá la historia, pongo en antecedentes... La verdad es que la comparación esa de Downton Abbey con Memorias de África de arriba no es del todo incorrecta ni se aleja mucho de la verdad... para bien o para mal, que de todo hay un poco. Habría que plantearse si hablamos del Downton Abbey de las dos primeras temporadas o de la serie a partir de la tercera. Lo dejaremos estar :)

Todo comienza en 1926... bueno, realmente el grueso de la historia del pasado abarca desde 1906 hasta 1927, pero el libro en sí comienza en 1926. Me repito entonces. Todo comienza en 1926, con Addie acudiendo a Kenia a visitar a su prima Bea y a su marido, Frederick. Intuimos desde el principio que Addie sentía/sintió/sentirá algo por Frederick, y cierta compleja relación con Bea, pero bueno, esa es la tarjeta de presentación. Nos venimos al presente, año 1999, con Clemmie como protagonista de esta parte. Clemmie es la nieta de Addie. Solo que la Addie que ella conoce estaba casada con Frederick y viv unos años en Kenia al frente de una plantación de café. Al parecer Addie vivió la vida que, al comienzo del libro, sabemos que pertenecía a Bea. Y Bea, su prima Bea, ni está ni se la espera... Clemmie ni siquiera conoce su existencia. ¿Cómo llegó Addie a estar casada con Frederick? ¿Qué pasó con Bea? ¿Por qué nunca le han hablado sobre ella? ¿Por qué todo el mundo parece saber algo sobre esta historia menos Clemmie? Pues eso, el misterioso secreto familiar está servido.

No hay que hacer mucho caso de la escasa sinopsis de arriba. Las guerras no las vivimos en la novela, salvo para hacer mención puntual a los estragos psicológicos que sufrían los soldados una vez volvían del frente (muy de pasada, muy como no queriendo mancharse las manos en una trama tan complicada). Sí que se puede utilizar el libro para hacernos una idea cómo funcionaba la vida aristocrática de la Inglaterra de los años 20, las apariciones que hacían sus miembros en el Tatler (los aristócratas eran auténticas celebridades que veían diseccionados cada uno de sus pasos, para bien o para mal, a la vista de todo el mundo)
, la revolución femenina que supuso la aparición de las flapper en aquella época (de las que Bea, la insoportable y egoísta Bea, es su máxima representante en la novela), la diferencia entre clases sociales, lo que todavía suponía para una mujer salirse del redil de lo socialmente correcto, la hipocresía que reinaba en la vida de las esposas (haz lo que quieras, pero que no se entere nadie)... así como la representación de una vida en Kenia que se asemeja mucho a lo ya visto y leído en Memorias de África (la autora no se priva y copia alguna cosilla de esa historia, que tampoco es que lo haga muy sutilmente).

Como veréis, no hago más que referirme a la parte "antigua" de la historia. Me repito, siempre son las más interesantes en estas novelas, y son las que realmente hacen que avances las ginas con interés... para mí, claro. Los personajes dentro de lo que pide la historia están bien definidos, te posicionas a favor y en contra fácilmente con unos, con otros te cuesta más, pero en general los personajes parecen reales, que ya es decir mucho. La historia termina como esperas, tanto en el pasado como en el presente, pero está tan sencillamente bien contado que tampoco molesta demasiado. No chirría ni se saca nada de la manga, que es lo que más me suele fastidiar (aunque también es verdad que hacia el final hay una cosa en concreto en la que no se complica nada y lo deja suelto y libre como el viento... "que le eche imaginación el lector, que yo ya paso de contarlo", pensaría la buena de Lauren).

Tengo que añadir que me han encantado las continuas referencias a películas, actores y personajes literarios "de época". Se nota mucho que a la autora también le tira mucho más eso que lo contemporáneo, y que le gusta mucho el cine. Punto a favor (aunque comparar a uno de los protas con Indiana Jones dando clases en la Universidad ya ha sido pasarse un poco. Indy es Indy).

En fin, que me ha parecido entretenida, tal y como digo al principio, y teniendo en cuenta que no esperaba gran cosa de ella, ya es decir mucho. No es un pedazo de libro ni pasará a los anales de la literatura, pero te hace pasar un rato de lectura agradable, que al fin y al cabo es lo que muchas veces cuenta. Con todos sus defectos, que los tiene.

Por cierto, buscando fotos de los años 20 en Kenia, me he encontrado esta. Pongo la mano en el fuego que también la encontró Lauren Willig en su momento... porque esta imagen, esta escena, está en el libro. Casi tal cual.

  


Lauren Willig es autora de once novelas históricas y todas han sido bestsellers en el New York Times, traduciéndose a más de una docena de lenguas.

Cuenta en su haber con varios premios, entre ellos, el prestigioso RITA. Tras graduarse en Yale, cursó un máster en Historia Inglesa en Harvard mientras escribía las novelas de la serie de El clavel carmesí. Reside en Nueva York y está dedicada por entero a la escritura.
Miss Hurst